Una pequeña empresa necesita entre cinco y siete páginas bien pensadas, no treinta. Lo esencial es una portada clara, una presentación de sus servicios, una página sobre usted, pruebas de su seriedad y una forma sencilla de contactarle.
Muchos empresarios dudan entre un sitio minimalista y uno «completo» con decenas de secciones. Sin embargo, quien llega a su sitio busca tres cosas: entender qué hace usted, saber si es de fiar y encontrar cómo localizarle. Cada página debe responder a una de esas expectativas.
¿Cuáles son las páginas imprescindibles?
Esta es la base que recomendamos para una microempresa, un comercio, un despacho o un autónomo:
- La portada: en pocos segundos, quién es usted, para quién trabaja y qué acción proponer (llamar, pedir presupuesto, reservar).
- Los servicios o productos: una página por oferta principal si son muy distintas, una sola página si se parecen.
- Quiénes somos: quién está detrás de la empresa, desde cuándo y con qué método. Suele ser la segunda página más leída.
- Referencias u opiniones: trabajos realizados, testimonios reales, cifras verificables.
- Contacto: formulario corto, teléfono, dirección y horario.
- El aviso legal: obligatorio, se coloca en el pie de página.
Con estas seis páginas ya cubre lo esencial. Un sitio de este tipo se construye en pocas semanas y luego puede crecer. Nuestra página de creación de sitios web detalla lo que entregamos.
¿Hace falta una página por servicio?
Sí, si cada servicio corresponde a una búsqueda distinta en Google. Un fontanero que ofrece reparaciones urgentes y reforma de baños hará bien en tener dos páginas separadas: quien busca una fuga de agua no tiene la misma necesidad que quien prepara una obra.
Veamos un ejemplo con cifras. Una única página «Nuestros servicios» con ocho prestaciones mezcladas responde mal a ocho búsquedas. Ocho páginas de 300 a 500 palabras cada una responden con precisión a cada una. En cambio, crear cinco páginas casi idénticas para decir lo mismo no sirve de nada y resta claridad.
¿Qué páginas añadir después?
Una vez establecida la base, añada solo lo que sirva a un objetivo concreto:
- un blog si tiene preguntas recurrentes de clientes que responder;
- una página de preguntas frecuentes si siempre contesta lo mismo por teléfono;
- una página de tarifas si puede mostrar rangos honestos;
- una página por zona geográfica si trabaja en varias ciudades;
- un área de clientes si sus clientes tienen documentos o seguimientos que consultar.
La regla es sencilla: una página sin lector ni objetivo no aporta nada. Complica el mantenimiento y diluye el mensaje. Es mejor tener siete páginas vivas que veinte abandonadas.
¿Cómo organizar el menú?
Un menú legible tiene entre cinco y siete entradas. Destaque la acción principal («Presupuesto», «Contacto», «Reservar»), por ejemplo en forma de botón. Evite los menús desplegables de tres niveles: en el teléfono desaniman a los visitantes. Cuide también la coherencia con su nombre de dominio y su correo profesional, que contribuyen a la credibilidad del conjunto.
Además, cada página debe terminar con un paso lógico: un enlace al contacto, a un trabajo realizado o a un contenido relacionado. El visitante nunca debe llegar a un callejón sin salida.
¿Qué conviene revisar antes de publicar?
Unas pocas comprobaciones evitan sorpresas: un título y una descripción únicos para cada página, textos revisados, una visualización correcta en el móvil, un formulario probado, y el aviso legal, el RGPD y las cookies en regla. Buena parte de los visitantes llegará desde su teléfono, así que este punto no es opcional.
¿Por dónde empezar?
Tome una hoja y anote las diez preguntas que sus clientes le hacen con más frecuencia. Agrúpelas: cada grupo se convierte en una página o una sección. Después anote la acción que desea provocar en cada página. Obtendrá un mapa del sitio realista, centrado en sus clientes y no en su organigrama.
Si prefiere contar con ayuda, conozca nuestro método: uno o dos días de definición suelen bastar para fijar la estructura. También puede contactarnos para una primera conversación gratuita y sin compromiso.